[ROLEO] Alzamiento Rojo

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[ROLEO] Alzamiento Rojo

Mensaje por Entidad el Mar Jul 12, 2016 9:28 pm

Alzamiento Rojo


—¡Empuja más fuerte, soldado! —gritó Gorgeoi— Si no puedes derribarme ¿cómo piensas si quiera enfrentarte a la nobleza?
—¡Ya he luchado antes, por si no lo recuerdas! —exclamó Yatra, mientras arrejuntaba todo su peso contra la mole inamovible que parecía ser Gorgeoi.
—Y casi mueres —de un solo movimiento lo pateó justo en el estómago, haciendo que se desplomara al suelo—, pequeña.

Yatra sólo pudo atizar su puño contra la tierra, sinónimo de orgullo roto. Ya era la quinta vez que le derribaban en lo que iba de mañana, cada intento era peor y más cansino que el anterior. El viejo y acorazado Gorgeoi, en sus buenos tiempos fue quien entrenó a varias huestes en Occidente, soldados que luego, con mucho esfuerzo, intentaban llegar al menos hasta los cuarenta años. El ejército siempre será la carne de cañón de todo noble.

—Arriba, soldado —extendía su mano el corpulento entrenador—. Bebe algo de vino, recupera fuerzas y volverás a intentarlo.
—Vaya remedio —refunfuñó—, no me queda de otra ¿cierto?

El porqué de someterse a tal humillación tras otra, en breves palabras se podría catalogar como terminantemente necesario. Largo tiempo había pasado desde cuando Yatra hizo aquella promesa a sus familiares, una promesa imposible de cumplir, pero que poco a poco se ha ido transformando en el trasfondo de un movimiento más grande, más importante y, dependiendo de cómo se dieran los sucesos, más trascendental. Era el momento de comenzar una revolución y la flecha apuntaba justo al…

—… Norte. Utgard, para ser más específicos —la explicación venía luego un pequeño sorbo de vino—. Según he logrado saber, es un pequeño pueblo bárbaro. Debería comenzar por ahí.

Un silencio sepulcral envolvió al grupo, en sus cabezas evaluaban el panorama, cada quien a su forma y manera. Algunos intentaban asimilar que pronto, de una forma u otra, estarían entrando en la boca de un lobo muy grande, salvaje y que de seguro, les abriría la espalda en dos.

—Ninguno está obligado a acompañarme, eso ya lo saben —una fuerte espiración se le escapaba—. Pero, he de comenzar por alguna parte y, por ahora, sólo me quedan los pueblos libres del norte.
—¿Y qué se supone que harás? ¿llegar a una aldea de salvajes, decir “hola” y ellos automáticamente te seguirán? —el que hablaba era Randy, el que se había convertido ahora en su explorador por excelencia—. Eso es suicida, amigo.
—No, por supuesto que no. Me enfrentaré al líder en un combate cerrado por el liderazgo de esa aldea.
—Bien —su tosco vaso de hueso hueco por poco se cae—, eso es mucho peor.
—Muchas veces he pensado que usted es alguien con una forma de pensar bastante peculiar, movido por una justa causa, pero lunático al fin y al cabo —señaló Jadeus, el más joven de todos—. Y, cosas como estas sólo me hacen confirmarlo…
—Como dije —le interrumpió, ya estaba preparado para el rechazo colectivo y no le daría más largo a la conversación—, ninguno tiene obligación de acompañarme, ninguno tiene que morir a causa mía.
—Disculpe, pero todavía no terminaba de decir todo lo que pienso. Es verdad, usted es un lunático que nos ha llevado ya prácticamente por medio Casthalan y sin embargo, falta más por recorrer. Ahora estamos siendo empujados a encarar a las tribus salvajes del Norte, algo que es una completa locura… Pero, debe saber, que nosotros le juramos lealtad —observó a cada uno, moviendo sus ojos alrededor del grupo—. Esa lealtad no se rompería de un día para otro. Su causa, es la mía y le acompañaré sin chistear, esté seguro de eso.

De nuevo, en la brevedad de unos estrangulados segundos, el silencio reinó. Jadeus sólo se limitó a terminar con su bebida fermentada, recalentada por el sol, en silencio y quietud. Los demás barajaban las posibilidades, pero si algo de lo que el chico había dicho era verdad, era que le habían jurado lealtad, una que no es obligatoria para ninguno, pero a esa lealtad se le sumaba el peso de una amistad que se forjó gracias a todo lo que habían recorrido juntos y que ahora se ponía a prueba en un momento crítico.

—Será mejor que entrenes más duro, muchacho —exclamó por lo bajo Gorgeoi—. Si no quieres que te pateen el culo allá arriba.

Una risa sonora brotó de su rollizo cuerpo, a la que se le unieron las risas de los demás soldados. Esa era la señal, la que indicaba que cada uno estaba comprometido a seguirlo y lo seguirían haciendo sin importar qué. Las bromas a partir de ahí, fueron el motor del resto de la tarde. El espíritu de Yatra, estaba un poco más tranquilo y revitalizado ahora. Espera se mantuviera así, para cuando el momento de la verdad llegase, lo único que restaba era volverse más fuerte, prepararse bien y rezar a los Dioses para que le bendijeran en su afilado camino.

Ya a la mañana siguiente, los caballos partían rumbo al norte, al poblado conocido como Utgard. ¿Qué les aguardaba? no lo sabían, pero estaban a punto de averiguarlo. Era la hora de levantar una revolución.
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Re: [ROLEO] Alzamiento Rojo

Mensaje por Zaojeth el Mar Jul 12, 2016 10:45 pm

Desde hacía varias semanas, había comenzado un invierno en Casthalan; un invierno tan frío y tan duro que incluso muchos de los campesinos de los pueblos lo comparaban con el presagio de que la guerra se encontraba convirtiéndose en algo más drástico día con día, como el acero forjándose al rojo vivo en un yunque.
Este invierno había acarreado muchas tragedias desde el sur hasta el norte; muerte, ciudades en ruinas, enfermedades, hambruna, muerte y sobre todo más conflictos de los que se hubiesen podido soportar.
Oriente estaba totalmente asolado por el surgimiento de un nuevo estandarte que había absorbido el poderío de las familias más poderosas de ese sector del continente, y para bien o para mal, eso significaba más problemas, pues se habían convertido en una sólida amenaza para los nuevos conquistadores.

Yatra había decidido movilizarse hacía las tierras norteñas para tener un nuevo comienzo, algo en donde comenzar su propio camino con un pequeño batallón de hombres que lo habían seguido de principio a fin.
Se hablaba demasiado bien sobre los guerreros norteños, enormes sacos de huesos y carne capaces de matar al más fiero de los soldados del ejército dorado sin pestañear, los únicos que habían sido capaces de repeler a la gran amenaza que representaba ahora el Rey Regmar Thal, exageraciones de los bardos, quizás, pues Yatra jamás había probado el acero contra ellos y no lo creería hasta que lo viera él mismo.



Conforme el batallón avanzaba, las nevadas y las ventiscas se hacían cada vez más fuertes, pero los suministros que habían logrado obtener en la ciudad de Aequoris les habían servido para no ceder en ningún punto de su travesía, y poder llegar hasta el destino que buscaban; Utgard, era llamado el poblado por los lugareños. Según contaban los bardos en sus canciones, los guerreros de Utgard eran fieros rivales en el campo de batalla, de tal magnitud que habían sido requeridos en gran medida por el poderoso Namker, caudillo de los norteños, y por ende, el pueblo había quedado sumamente escaso de guerreros, quienes en su mayoría habían muerto contra la amenaza dorada, y apenas unos pocos habían regresado con vida a sus tierras en las inhóspitas tierras de los árboles nevados.

Para cuando llegaron a Utgard, una nevada acababa de caer; sus edificios de madera se encontraban cubiertos de nieve, y en algunas de las casas se podía observar el leve fuego de las brasas durante el invierno seguir encendidas a duras penas, probablemente calentando a las familias que habitaban las chozas.
El trabajo no había parado en el pueblo, y los herreros seguían forjando, los curtidores seguían trabajando el cuero, los pescadores se acercaban de cuando en cuando para depositar la poca mercancía que habían podido conseguir durante su arduo día de trabajo.
Se podía observar que había pocos soldados en el pueblo, a duras penas unos 50, según había logrado contar Randy en su primera expedición para reconocimiento, pero sin duda alguna todos los miembros de la población se veían como luchadores; incluso las mujeres, aparentemente la fortaleza de los norteños no solo radicaba en los varones, como estaba acostumbrado en las finas tierras del sur.
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Re: [ROLEO] Alzamiento Rojo

Mensaje por Entidad el Mar Jul 12, 2016 11:32 pm


El reporte de Randy no fue menos de lo que esperaba Yatra, era tal como lo había previsto. El único problema, era el asalto. Ir de frente sería una locura, sus pulmones estarían dando sus últimos soplos abrazados por la frialdad de la blanca nieve. No, no podría ser así. Además, no pretendía asesinar a ninguno, no quería ser visto como un nuevo caudillo, un nuevo tirano de tierras lejanas que viene a imponer su ley. Quería ser visto más como un invitado no deseado, que traía consigo un regalo no esperado. Sólo que no encontraba cómo lograrlo.
 
Las horas se echaron a volar, en un momento la noche había caído. El frío resquebrajaba inclemente los huesos y órganos de cada ser vivo, era un clima al que no estaba acostumbrado el grupo de soldados, que en estas tierras eran meros novatos. Sin poder encender un fuego, buscaban abrigo desesperado en lo que pudieran encontrar, por suerte los bienes traídos de Aequoris eran como un bálsamo tejido. Sin embargo, las monturas soportaban la peor parte. Sin abrigo, ni lugar dónde guarecerlas, era cuestión de tiempo para que comenzaran a morir congeladas. Se debía tomar una decisión rápidamente. Y así se dio, con la vuelta de Randy al campamento oculto entre los altos árboles.
 
—¿Qué pudiste averiguar?
—Pues, el poblado se divide en cuatro zonas — se apresuró a comentar, aun tiritando, comenzó a dibujar garabatos con una rama sobre la nieve—. El centro, aquí se conecta todo, parecer ser una pequeña plaza donde todos convergen. Las zonas de trabajo están alrededor, herrerías y cosas por el estilo. Las cabañas están un poco más al sur. Y por último…
—La guarida del lobo —dedujo por omisión.
—Sí, el caudillo —Randy se ahogó en un mar de tela, buscando algo de calor.
 
Yatra aguardó un momento, en silencio, deseaba encontrar la forma de acercarse, pero sin que esta le costase la vida a nadie, ni a sus conocidos, ni a los que pretendía dirigir en un futuro. Parecía estar claro de qué hacer, debía ir solo. Ante esta primicia, su estándar de locura aumentó, pero todos entendía el porqué: debía ir solo para no parecer una amenaza.
 
Y así fue, a la media hora, un par de pies marchaban rumbo a encontrarse con el lugar que posiblemente, sería el lugar donde la muerte le encontraría, esto si no se movía con precaución. El grupo mientras tanto, aseguró el campamento, mientras algunos se encargaban de patrullar y explorar un poco más los alrededores, eran extraños aquí y no querían sorpresas. Sólo Randy acompañó a Yatra indicándole el camino, hablándole sobre cada cosa que sus ojos pudieron ver. Los bárbaros a pesar de ser considerados unos salvajes cabezas duras, eran humanos y como humanos, poseen ambiciones, ambiciones que podía explotar a su favor. Eso era justamente lo que pretendía, intentaría llevarles un trato, no más que eso.
 
Al momento de llegar a un pequeño risco, el pequeño pueblo se hizo ver de entre las hojas y la nieve que caía, era el momento. Randy sólo le dio una palmada en la espalda deseándole suerte, para volver por el camino que les trajo aquí, dejando a Yatra completamente solo. Si él fallaba, no querría que sus compañeros muriesen con él o peor, fueran tomados como prisioneros.
 

Así estaban las cosas entonces, un solo hombre contra la mitad de una centena, sus únicos acompañantes eran su espada y un hacha, no más, no menos. Sus pies llevaron su espíritu, casi a rastras, hasta la entrada del pueblo con las manos en alto, cabizbajo y con el corazón a punto de volcarse fuera de su pecho. Ya no había vuelta atrás.
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Re: [ROLEO] Alzamiento Rojo

Mensaje por Zaojeth el Miér Jul 13, 2016 12:37 am

Para cuando Yatra se encontraba en las puertas del poblado, aparentemente un evento se encontraba en marcha en el interior de la ciudad, a las afueras de choza mayor del caudillo, un hombre alto cubierto con pieles de un león de montaña se encontraba hacha en mano, con la hoja totalmente bañada de sangre frente a un hombre de piel pálida, parcialmente cubierto de tierra, de cabello blanco, largo, espeso y carente de un ojo, con un mandoble en la mano izquierda que parecía sujetar como sí de una espada corta se tratase, pues sus brazos eran anchos como troncos, y su complexión era fornida, a pesar de su aparente avanzada edad.

Todo el poblado se encontraba alrededor de ellos, expectante; aparentemente el hombre con el hacha ensangrentada, recientemente había matado a uno de los miembros del poblado, o al menos eso fue lo que logró entender Yatra en el lenguaje de señas, pues el lenguaje que estos utilizaban era totalmente desconocido para el rebelde.

- Yagrah mo'the utunka semlothire - decía el hombre de la capa de oso con un acento gutural, en una tonalidad bastante molesta e inconforme, con expresiones que parecían desafiantes

- Negarka su lengok se tul Utgrad - contestaba el anciano con el mismo acento gutural, de manera agresiva también, pero visualizando más el terreno, observando

- ¡Goreka, goreka, goreka, goreka, goreka! - gritaban los miembros de la tribu a su alrededor, extasiados, como sí de algún tipo de ritual se tratase, 

Yatra contempló entonces como el hombre con el hacha, lanzó un grito de batalla, y alzó su hacha para aparentemente clavarla directamente en la cabeza del anciano, quien rápidamente, en un movimiento fluido, alzó su mandoble cortandole las tripas por la mitad y dejando salir sus intestinos.
Una pequeña nube de humo salió del abdomen del hombre de la capa del oso, cuando su sangre y tripas tocaron el ambiente, antes de que pudiera caer de espaldas en la nieve.

Todos los miembros del poblado comenzaron a reír, aplaudir y gritar alabanzas; una conducta totalmente barbárica e inmoral para los reinos civilizados de la actualidad.
Cuando el hombre de cabello blanco vio a Yatra, calló a la multitud con las manos, y tras ello frunció el ceño ligeramente, centrando su mirada solamente en él, clavando su mandoble ensangrentado en la nieve.

- Sagro nu te sulk ma se, makor - decía en voz de mando el anciano, quién hacía una seña a Yatra, llamándole a acercarse a él, con un rostro curioso, pero que a la vez representaba desconfianza.
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Re: [ROLEO] Alzamiento Rojo

Mensaje por Entidad el Miér Jul 13, 2016 1:43 am

Sangre y euforia, ese era su recibimiento. Yatra podía sentir cómo su corazón pedía ser vomitado. En sus años de esclavitud, pudo vivir muchas barbaridades, desde simples riñas entre esclavos que terminaban en huesos, dientes y algo más roto, hasta el agrio suceso que lo impulso a llegar hasta aquí: la violación y muerte de su esposa e hija. Nada había sido tan brutal, desgarrador y barbárico como aquello, pero sin duda alguna, la escena completa dentro de los muros norteños estaba rozando aquel delgado límite.

Sus hombros eran acribillados sin compasión por la cruda vista de los que para él eran extraños, pero dueños de este que era su hogar. Al principio, la timidez le corroía. Más que timidez, quería demostrar respeto manteniendo la cabeza agachada. Ergo, a mitad del camino, mientras sus botas se abrían paso entre nieve y tierra, su espalda yacía erguida, orgullosa, con una máscara airosa que ocultaba el miedo que manchaba su oscuro rostro. Su espada golpeteaba su muslo derecho a cada paso, como avisándole que estaba a su lado, que podría utilizarla ante cualquiera que se atreviese enfrentarle. Pero, estos no eran simples bárbaros de la cordillera como los que mató hace semanas o sucios rateros de alcantarilla en una muerta ciudad, estos seres era una encarnación titánica hecha hueso y carne.

Facciones duras le observaban, vigilantes de cada espiración dada, cada movimiento. Todos ellos estaban forjados por una crianza que para todos en el sur se considera salvaje, hasta extremista. Sin embargo, Yatra no la consideraba así. Como era de esperarse, la vida del esclavo no era fácil, ahí eras forjado bajo el frío carácter del azote indiscriminado de un látigo a espaldas y hombros desnudos, recalentados por el abrasador sol de verano. Si no podías soportarlo, eras desechado. La vida no era tan diferente aquí y allá, sólo para los nobles era una bendición bañada en vino y té de especias.

Aunque eso podía no importar, ya que ante él la bestia aguardaba, podía notar su desconfianza y fiereza. No era para menos. Por su mente pasaban como relámpagos pensamientos de imprudencia, cosas que no previó, que no asumió, pero ya estaba aquí y no podía echarse para atrás. La pregunta que más taladraba era cómo comunicarse con personas a las que no podía entender. Tendría que resolverlo rápido y sobre la marcha. Y, a medida que avanzaba, ya casi estando a pocos metros del que era el caudillo, sus manos se volvían sudorosas, los guantes de cuero comenzaban a molestar. Entonces lo recordó: un pañuelo. Una simple tira de tela, con un bordado especial que ahora serviría para llevar un mensaje.

Ya estando a pocos pies del aquel imponente sujeto, sólo se detuvo, tragó una bocanada de aire y se encomendó a los dioses. Su vista se echó alrededor, respondida por la curiosidad de los infantes y la frialdad de los adultos, ni hablar de los más ancianos que parecían verle con desprecio. Entonces volvió su vista al caudillo, que enfrentó mirándole directamente hasta bajar su orgullo haciendo una pequeña reverencia como signo de respeto. No sabía si estaba bien, si estaba mal, se guiaba por prácticas feudales, que no sabía si aquí aplicaban. Deslizó levemente una mano a sus bolsillos, disimulando la desesperación por encontrar el pañuelo, hasta dar con él. Estaba arrugado, algo sucio, con manchas de sudor y mugre, pero el bordado se realizaba por encima de ello: un escudo, una familia, un símbolo de la Nobleza. Lo mostró ante el caudillo, lo dejó caer al suelo y luego le escupió para enterrarlo con el peso de su bota en la tierra.

No tenía otra forma de dar su mensaje de presentación y sólo podía contar con que fuese suficiente.
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Re: [ROLEO] Alzamiento Rojo

Mensaje por Zaojeth el Miér Jul 13, 2016 8:03 pm

El caudillo observó entonces el movimiento que había realizado Yatra, tirando el pañuelo hacía la nieve y lo miró con seriedad, como sí no comprendiera el gesto que había hecho; después de todo no reconocía los estándartes nobiliarios, y en la sociedad norteña no había ningún tipo de conocimiento con respecto a la sociedad feudalista que se encontraba más al sur de Casthalan.

El anciano le tomó la cara con la mano derecha, con dedos ásperos y callosos, dejó ligeramente manchada de sangre el rostro del esclavo de lado a lado mientras lo movía, apreciando sus rasgos. Frunció el ceño durante unos instantes y en un movimiento brusco lo soltó y lo empujó; al parecer su apariencia no le había convencido del todo por alguna razón que el rebelde desconocía en esos momentos.

Rápidamente, el hombre lanzó un grito, que fue contestado a su vez con una serie de palabras en aquél extraño idioma que se encontraban hablando previamente. Al cabo de unos instantes, desde el interior de sus salones, un hombre de cabello rubio claro, totalmente sucio, carente de un ojo, con una enorme cicatriz recorriéndole de un lado a otro del rostro, con las manos cortadas y las piernas encadenadas llegó caminando, seguido de un hombre corpulento de la tribu bárbara que sujetaba una cadena que rodeaba al cuello del hombre bruscamente, casi al punto de extrangularle en cualquier movimiento.

- Sergak no ma the rokhé - rugía entonces el caudillo, mirando fríamente al hombre de apariencia extranjera y diminuta, seguidamente a Yatra

- Gorok ma, krasor - respondía el hombre, con una voz baja y cansada, probablemente por todas las torturas que la tribu de Utgard le habría realizado. - Mi nombre es Orun Fayt, seré el intérprete del poderoso Garrok "El Gris" para usted, extranjero - comenzaba hablando entonces el hombre

Al decir sus primeras palabras, Yatra inmediatamente pudo notar que el hombre, al tener apellido Fayt, habría sido un militante del ejército dorado, noble y caballero probablemente, de la Casa Fayt de Occidente.
¿Cómo es que unos primitivos bárbaros llegarían a competir con tanta magnitud militar, y tras ello simplemente convertirlo en un esclavo más de sus tribus?
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Re: [ROLEO] Alzamiento Rojo

Mensaje por Entidad el Vie Jul 15, 2016 11:24 am

La súbita impresión por lo que podría encerrarse tras la esclavización de un Fayt, dejó a Yatra sin palabras por unos breves segundos. Titubeó, luego habló.  
 
—Soy Yatra, soy un guerrero proveniente del Sur, más allá de las cordilleras bárbaras —en su diálogo, mantenía el foco de su vista aquel gran fiero bárbaro que se hacía llamar Garrok “El Gris”. No quería demostrar temor, aunque por dentro estuviese a punto de colapsar. No paraba de sentirse como un pequeño niño, ingenuo, ahora se había dado cuenta que no sabía nada de esta región, nada sobre sus habitantes, costumbres, ni siquiera su particular lenguaje. No sabía más que lo que había escuchado de otros sureños como él, quienes pueden decir cualquier cosa menos lo cierto—. Vengo aquí, ante el gran Garrok “El Gris”, para traerles una propuesta difícil de rechazar.
 
El tuerto esclavo entonces habló con su cansada voz en aquella lengua extraña, Yatra suponía que estuviese traduciendo palabra por palabra lo que  había dicho, sin agregar más o acortar menos. La mofa burlesca del Gris fue evidente, no parecía convencido, no quería extraños en sus tierras. Pero antes de que llegara a gesticular palabra alguna, Yatra se adelantó y echó a correr su discurso, indicándole al traductor que tradujese a la par de sus palabras para que no se perdiese nada entre lo dicho:
 
«Como dije, soy del Sur y vengo con una propuesta bastante breve: quiero ayudarles a conquistar este continente» ante esto, enseguida una ceja se había arqueado en la frente del Fayt, mientras Yatra se daba vuelta dirigiendo su voz a la aldea entera «¿Cuántos de ustedes no han perdido personas en la guerra contra los Nobles del sur? mírense a ustedes mismos, en una comunidad reducida y que es avergonzada vilmente por caballeros en brillante armadura. Ustedes mueren bajo sus espadas, mientras ellos ríen y beben vino, jactándose de lo simple que se les hace mantenerlos a raya. ¿No es acaso cierto que en estos momentos, cientos de caballeros dorados están en estas tierras matando a muchos como ustedes en una guerra encarnizada que parece no acabar? Y, además, ¿no es cierto que en las campañas del Sur muchos otros bárbaros murieron y siguen muriendo en estos momentos como si fuesen simples animales? De donde vengo, ustedes eran temidos, las leyendas que se contaban los colocaban como míticos guerreros, hábiles guerreros de hachas y dientes, dueños de la tormenta helada, el terror de Casthalan. Pero ahora, son ridiculizados, se han convertido en un chiste y sólo son un cuento más que se les cuenta a los niños para hacerlos dormir. Y sé que no me conocen, pero no vengo acá a contar mi historia, pero les puedo asegurar que tanto ustedes como yo, odiamos a los Nobles por igual» volvió a girarse, devolviéndole la mirada fija a Garrok, esta vez con menos miedo, sin temor de lo que pudiese suceder «Sólo mírenme, un simple hombre con una espada y un par de hachas, llegué hasta sus puertas sin ninguna dificultad más que enfrentarme a los elementos. ¿Qué habría sido de ustedes si en vez de eso, fuese un ejército? ¡yo puedo hacer que vuelvan a ser temidos de nuevo! déjenme ayudarles, ustedes tienen la fuerza, yo los conocimientos sobre las casas Nobles que fácilmente pueden ser arrasadas hasta sus escombros. Sólo imaginen a vuestros Dioses regocijándose de tal acontecimiento, vuestros caídos serían vengados… al igual que los míos. Y sin olvidar, esto» en aquel momento hurgó en otro de sus bolsillos, donde escondía una pequeña bolsa con unas cuantas monedas de oro, las cuales enseñó a El Gris. «¡Oro! tanto como puedan imaginar, no sólo obtendrán la gloria y el control de continente, sino que serán tan ricos como su pensamiento les puede hacer imaginar. Ahora, gran y honorable jefe, déjeme ayudarles y prometo que no verán otra gota de sangre derramada, más que la de vuestros enemigos».
 

Así aguardó, en silencio, mientras el traductor terminaba de comentar lo ya dicho.
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